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El cuento de la muerte del Toro "Amigo"

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"Le pedí a Hemingway que me regalara su historia"

http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/2006/09/17/chiesi-hemingway-di-regalarmi-la-sua-storia.htm

..................... Pues me dirigí hacia la entrada, entre las mesitas llenas de aficionados, notando entre ellos a dos señores ancianos, de aspecto digno, con chaqueta y hasta la corbata, o sea muy diferentes del resto de los presentes . Uno de ellos llevaba un gorro, un cap inglés de color verde. Llevaba una bella barba blanca muy bien cuidada, y saboreaba un vaso de anís. Me parecía que yo había ya visto esa cara en alguna parte, y me estaba interrogando adonde, mientras a sorbos bebía mi cerveza, cuando un camarero, regresando, anunció: «Otro anís para el señor Hemingway». He aquí quien era, dije hablando entre mí, dandome cuenta de repente de lo que había reconocido pero, al mismo tiempo que no había esperado que estuviese él tan cerca para poderle hablar, quizás hasta pedirle un autógrafo.

Hemingway, seguía yo repitiéndome, y ya iba pensando en mi extraordinaria suerte, en lo que les habría contado a mis amigos tenistas, pero sobretodo a los compañeros de la universidad, y primero entre todos a Alberto Arbasino. Mientras que desde la puerta de entrada me entretenía a admirar el escritor, como por encanto una mesita quedó libre, al lado de Hemingway y de su amigo.

Salté para ocupar ese puesto privilegiado, y aún antes que yo le pidiese un anís, le ofrecí al camarero una peseta de propina, para ganarse el favor. Yo estaba bastante cerca para oír a Hemingway, y su inglés para nada jergal, la pronunciación de tonos altos, me permitía seguir la conversación, casi como si yo también estuviese en su mesa. Hablaba y pronto tuve modo de comprenderlo, de una historia que probablemente habría aparecido en un semanario, aún antes de que se encuadernase el libro.

Trátabase del reportage de mano entre Ordoñez y Dominguín, que ya lo había obligado a seguir los dos más grandes matadores españoles de aquellos tiempos, y que todavía lo habría comprometido por toda la temporada. El amigo tenía que estar al corriente de todo el asunto, inclusive la predilección de Hemingway por Ordoñez.

Pero lo vi sorpreso, no menos que yo seguramente, cuando Hemingway de repente se detuvo para decir: «es una historia bonita, de acuerdo».Otro trozo de Death in the Afternoon, un libro que nunca acabará, como en realidad lo escribí en el epílogo.

Mas hay otra cuestión, que me contaron el otro día, a propósito de Rafael Romero». «Pero acaba recién de morir», se apresuró interrumpiendo al amigo. Hemingway hizo un signo afirmativo. «Fallecido de modo paradójico, una cosa que ocurre cada cien años ». Nuevamente, el escritor hizo que sì, con la cabeza, y mejor dicho cabeceó, por mucho tiempo, casi deprecara y, conjuntamente, se esforzara para acostumbrarse a la idea. «No se nisiquiera si sea posible creerlo hasta el fondo, pero mi fuente es Carlos de Toledo, el peón de confianza de Romero. Uno que lo seguía siempre, una especie de hermano mayor y la cuadrilla del pobre y a la vez de mayordomo. Carlos no me pareció que mintiera, aunque sabemos muy bien que lo que me cuenta la gente propende a volverse de algunas formas novelesco ».Mientras el amigo asentía, Hemingway volvió a hablar.

https://www.youtube.com/watch?v=8nBzJ2YY9XQ

«Sabes que la intención de cualquier matador que ha logrado éxito después de haber iniciado desde abajo es montar una ganadería. Son muy pocos los que nos escapan, basta mirar los ejemplos del Niño de La Palma y de Marcial Lalanda. Ocurrió puntualmente para Romero que, cinco años atrás, y pues a los cuarenta años exactos, inició a informarse y hasta esforzarse, con visitas específicas, a través de toda Andalucía, donde, como lo sabes, había nacido: en Sevilla». «En el barrio de Triana», precisò el amigo. «Un lugar de adonde han salido Belmonte y Gitanillo».

«Exactamente», continuò Hemingway. «En estas visitas, a Romero casi siempre se le rogaba que debía torear con la capa algún novillo, y que expresara uno de sus pareceres infalibles. Así fué que una vez, los Peralta, le sometieron, entre otros, un novillo colorao estupendo. Encantado por aquellas calidades,Romero se demoró en la plazuela por un plazo de tiempo insolitamente largo.

El novillo no parecía cansarse nunca, y había, en su agresividad, algo jocoso, casi comprendiese que propio se trataba de un juego y que ese hombre frente a él, cerrado en un traje de corto, no tenía intención alguna de hacerle daño. Estando muy cansado, a un cierto punto, trás un enésimo lance, un ataque, se cayó de rodillas.

Con una sonrisa, el matador entoncesle hizo una viva caricia, en la nuca. Y, en la incredulidad general, se vió el novillo, casi que fuera un perro de talla grande, lamer con la lengua la mano del matador.

Como terminó la tienta, y el matador se sentó para la comida, el asunto se discutió por mucho tiempo: pero, no obstante estuviesen presentes taurinos de antigua experiencia, no hubo entre ellos, nadie que llegase a acordarse haber asistido ní haber nunca leído algo parecido ». «Tampoco yo », notó el amigo, «nunca he escuchado algo parecido. ¿Pero estás cierto de que no se trate de un cuento?» Hemingway sacudió la cabeza. «Déjame seguir, y verás », comentó. «Un año después, Romero se encontró nuevamente en la misma ganadería. Mi informador no sabe decirme si husiese vuelto allí tan sólo por el interés de la posible adquisición de un lugar que lo atraía mucho, dotado como era de una raza de toros de alta casta, y de una dehesa, un terreno muy apropiado para la ganadería.

De todas formas pidió nuevamente que torease los mejores novillos, y se encontró luego frente el que le había lamido la mano, y cuyo nombre había sido registrado como Amigo. Lo toreó con total satisfacción, hasta con una evidente admiración. Y, al final de la tienta, entre la sopresa general, Amigo se inclinó, y «lamió la mano de Romero»

«Me cuesta creerte », escuché comentar al amigo. «No fueras tu, no te lo hubiera contado un tío de la seriedad de Carlos de Toledo, pensaría en un cuento ». «Paciencia», solicitó el escritor. «Ocurrió hace tres años. Romero era la principal atracción de la Feria de Jérez de la Frontera.

Ya había toreado el primer día, en su manera sublime, mereciéndose dos orejas y una cola. El último día lo esperaban precisamente los toros de Peralta y, visitando el establo, no tuvo el tiempo de reconocer a Amigo que este mismo, con un mugido, se acercó a las rejas, y las empujó con el hocico, casi como si hubiese reconocido también él a Romero. Expresando algunos comentarios a Carlos, el matador observó que habría dado cualquier cosa con tal que no estuviese obligado a matar aquel animal, que le mostraba un afecto canino. Pero los reglamentos son riguroso, había tan solo que esperar que Amigo no quedara sorteado entre sus dos toros, o, aún mejor, quedara del todo sobrero, de reserva. Ocurrió regolarmente lo contrario. Amigo quedó sorteado como último toro de Romero, que se preparò–lo recordaba Carlos –por la tarde con una sagacia que como nunca le había visto. Toreó, como ese gran profesional que era, el primero de sus dos toros, y hasta tuvo orejas y cola. Y luego se preparò a enfrentar a Amigo, el ultimo toro de aquella tarde.

Como Amigo entró en la plaza, resonó un gran aplauso, por sus admirables facciones. Pero los peones habían apenas esbozado un paso, que a los aplausos sucedieron pitadas, y pronto hasta insultos, por su mansedubre.

Cuando sin embargo se movió Romero, el toro lo afrontó cargando en una línea recta impecable, pero, como estuvo cerca del cuerpo del matador desvió, para alejarse de él.

Romero llegó entonces a sugerirle al picador que no maltratara demasiado al animal, y poco después delegó a otros la obligación de las banderillas, que como normalmente acostumbrava colocarlas personalmente. Pues se llegó al tercio de muleta con un animal en condiciones hasta demasiado buenas, y un matador que, por primera vez en su vida, mostraba en su rostro una sorprendente perplejidad.

Y, diferentemente del habitual, Romero pareció preferir algunos pasos al natural, a los de siempre, y de mayor riesgo, pases de pecho. Algunos silbidos, acallados pronto por los aplausos de la mayoría, vienieron a saludar esa inconsueta actitud del grandísimo matador, que al final pareció demorarse tanto a la larga que, desde las tribunas inició a levantarse ,ritmicamente, una incitación de

"Mátalo" <>  "Mátalo"

Hasta que, con una decisión repentina, se vió a Romero impugnar el estoque envuelto en la muleta. Se acercó al toro, que pareció sorprendido por esa actitud suya, y se quedó quieto, mirándolo, casi como si estuviese para el arrastre». «Mas no había perdido mucha sangre», observó el amigo. «Poquísimo», confirmò Hemingway. «Sólo que no se movía. Fue entonces el matador que anduvo al encuentro, con una lentitud, un titubeo que nadie le conocía. Después de una última parada decidió, por fin, golpear al animal, que quedó inmóvil, como si la hoja le hubiese cizallado en un solo golpe la médula.

Romero había cerrado los ojos, cualdo el aviso, la llamada desde el palco del Presidente, lo indujo a girarse, y a levantar cansadamente los brazos, casi aplastado por el agotamiento.


Fue en ese instante que, con una especie de salto, Amigo lo cogió de espalda,

antes de caerse de golpe por encima de él.

Accoriendo en auxilio por primero, Carlos me juró que había encontrado la baba del animal en una manga del traje de luz de Romero»

«¿Y se murió inmediatamente?»«Se murió»

dijo Hemingway, «pronto, mientras que aún no había alcanzado al hospital».

'La muerte de un torero’, de Daniel Vázquez Díaz

Con estas últimas palabras, el escritor, levantó un brazo , y fue rápido en el ofrecer un billete al camarero. Se levantó, junto con el amigo, alejándose entre la gente que lo reconocía y saludaba, alegramente. Lo habrá vuelto a ver, sentado en sitios privilegiados en la plaza, o en el mismo bar Txoko. Hasta que, el último día de la feria, ocurrió que, gracias a un billete que me ofreció un criador, lo volví a encontrar en un puesto de barrera, sentado bastante cerca para dirigirle la palabra. Tuve el valor de presentarme, y en mi mejor inglés informarlo de como yo era un lector suyo, y conjuntamente un periodista con veleidad de escritor. Hemingway parecía divertido, llevó el discurso sobre Cipriani, sobre San Siro, y praticamente sobre los asuntos de nuestro país que le importaban mucho. Animándome, me atreví a preguntarle si habría incluido la increíble historia de Romero en el libro que iba preparando, y él, después de un rato de reflexión, me contestó, en español «Quién sabe» para al instante traducir: «Who knows?».

Yo repliqué que la historia me afascinó tanto que me habría gustado incluirla en un Reisebilder que iba publicando el Giorno. Sonrió nuevamente, para añadir que le parecía proponible un gentlemen agreement. Si no la hubiese publicada él , aquella historia, habría podido contarla yo. Dicho esto, se dirigió a las personas con las que estaba y, hasta el final de la corrida, intercambió conmigo y con Gil solamente un par de frases de amabilidad. Desde ese día, yo siendo ya un un lector tenaz de Hemingway, tuve una nueva razón para informarme, gracias también a la que habría llegado a ser mi agente literaria americana, Carol Mann, de todo lo que publicase Papá, como muchos habían tomado a llamarlo. Pero, ni cuando era vivo, ni después de muerto, nunca apareció que tuviese la mínima relación con

< la historia de Romero y Amigo>

Entonces me he decidido, después de tantos años, a contar con absoluta fidelidad el cuento escuchado en Pamplona. Como homenaje a un gran hombre, y con infinita humildad de escriba inadecuado. (© 2006 Gianni Clerici. Publicado de acuerdo con Agenzia letteraria Roberto Santachiara

"Hemingway y su matador"

http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/1998/12/22/hemingway-il-suo matador.html

Ronda "En muerte de un maestro del toreo". Ayer, mientras un inconsueto aire frío soplaba desde la Sierra Nevada hacia Málaga, a las cinco de la tarde, como es correcto que sea cuando trátase de corridas y matadores, han esparcido las cenizas de don Antonio Ordóñez sobre la arena de la plaza de toros de Ronda, la ciudad andalusa que lo vió naceren 1922. En un punto preciso, desde la parte de la "puerta de chiqueros", el pequeño portal que los toros franquean antes de llegar al ruedo", el cìrculo de combate, cuyo diámetro suele oscilarentre 45 y 60 metros. Así España la más profunda y tradicional celebrò la desaparición de uno de sus últimos grandes héroes, ya que tales son los toreros más famosos y aclamados. Y a Ordóñez todos–hasta la izquierdache durante décadas había demonizado las corridas, en cuanto les gustaban a Franco –habían reconocido "una categoría artística excepcional". Era el más elegante. El más riguroso: "torero de época", lo describieronlos filósofos Fernando Savater y Victor Gómez Pin durante el curso titulado "Tauromaquia de Antonio Ordóñez" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En la geometría simbólica de gestos y movimientos que hace metafísica la corrida y la transforma en algo que no es tan sólo combate, mas es un desafío del hombre contra la Muerte siempre al acecho, también este extremo ritual fúnebre tiene el estilo perfecto y solemne de las verónicas de don Antonio, el más "clasico" de los toreros de este siglo, el gran rival de Luís Miguel Dominguín (del cual era cugnado), guardián severo e indiscutibile de la tauromaquía, inspirador de poetas, escritores y pintores, como Rafael Alberti, Hemingway, Picasso... a propósito de Hemingway, y de tantas citas fáciles. Un hilo largo de por vida unía el americano a don Antonio.

En Fiesta (1926, título originario The sun also rises), el motivo por esbozar la figura de Pedro Romero, soberbio y elegante y jóven torero de diecinueve años, Hemingway lo robó a la crónica: Romero no es nada más que "El Niño de la Palma", apodo de Cayetano Ordonéz, padre de Antonio. Era el día 11 de julio de 1925, en la arena de Pamplona "El Niño" iba alternándose con el inmenso Juán Belmonte y Marcial Lalanda, los toros eran de Gamero Civico: "Romero nunca se contorsionaba, siempre estaba derecho, puro y espontáneo. Los demás volteaban como sacacorchos, con los codos levantados, y se extendían hacia las caderas del toro cuando los cuernos ya habían pasado, para dar una ficticia impresión de peligro. Pero luego todo era artificioso y falso aparecía y sabía mal ", escribía Hemingway. "Romero en cambio daba emoción ya que mantenía constante en los movimientos la absoluta pureza de estilo y con calma e indiferencia dejaba que los cuernos todas las veces les passe cerca. No necesitaba enfatizar su cercanía ". Treintatrés años después, en el verano de 1959, el autor de"Fiesta" debe escribir para Life una serie di reportages dedicados a la feria y la rivalidad espectacular que dividía Dominguín y Antonio Ordonéz. Como ese día de julio de 1925, "Papá Ernesto" quedó fascinado por la perfección del hij0 de "El Niño". A tal punto que decidió que no cambiaba nada. En el sentido de que describe al hijo con las mismas palabras con las que había descrito al padre en Fiesta. Ni más ni menos.

Entre los dos nació una amistad fuerte, intensa: Ordonéz participó en miles corridas y mató a hablar mal de las corridas dos mil toros, Hemingway escribió aún una novela sobre el torero "aristocrático", contribuendo a hacerlo una leyenda vivente. Sólo Oriana Fallaci lo pintó como un "ranchero fascista", pero entonces estaba de moda hablar mal de las corridas poque se consideraban un fenómeno de la derecha, hoy la discusión en pros y en contras se ha atenuado, hoy se revalúa su sentido antropológico, su legado cultural, incluso la religiosidad. Hoy han puestos rosas escarlatas – las que les gustaban a don Antonio– al lado del pedestal de su estatua, frente al majestuoso palacio de la Maestranza de Ronda, la eternidad de una escultura en bronce que lo representa erguido en la figura de una verónica  de LEONARDO Coen 22 de diciembre de 1998

Barcelona ha decidido: prohibida la corrida

http://www.corriere.it/esteri/10_luglio_28/corrida-abolita-catalogna_b9b02492-9a2c-11df-8339-00144f02aabe.shtml

El parlamento catalán ha aprobado la abolición en la región del espectáculo con los toros, pero no aún en otras regiones specialmente en Madrid, donde los herederos de

"Toro Amigo"

< Deslío>y < Fetén >

han vengado su antepasado, cogiendo a sus tres toreros y haciendo suspender la corrida.

Sorteados cuatro toros de El Ventorrillo y dos toros de Los Chospes en Madrid

Sorteados cuatro toros de la ganadería El Ventorrillo y dos toros de la ganadería Los Chospes para la corrida de Madrid, del día martes 20 de mayo de 2014


NÚM

NOMBRE

PESO

PINTA

MATADOR

20

DESLÍO

532

NEGRO LISTÓN

DAVID MORA

22

ENTRETENIDO

490

COLORADO

ANTONIO NAZARÉ

7

FETÉN

537

CASTAÑO SALPICADO

JIMÉNEZ FORTES

12

ALI-ROTA

579

NEGRO LISTÓN BRAGADO MEANO

DAVID MORA

46

CENTINELA

529

NEGRO MEANO

ANTONIO NAZARÉ

68

CORCITO

565

NEGRO BRAGADO MEANO

JIMÉNEZ FORTES

SOBREROS:

6

CHALANA

520

NEGRO LISTÓN CHORREADO

De El Cortijillo

2

EXTREMEÑO

561

COLORADO

De Torrealba



















"los dos toros que consiguieron que se suspendiera la corrida"
https://quererlalibertad.wordpress.com/2015/05/13/deslio-y-feten-los-dos-toros-que-consiguieron-que-se-suspendiera-la-corrida/

< Deslìo >

numero 22, de pelo negro, de  537 kg de peso, de la ganadería  El Ventorrillo.

< Fetén >

número 7, de pelo negro salpicado, de  537 kilos de peso de la ganadería de Los Chospes, nacido l'8/08/2008, habría tenido que ser el tercer toro de la doceava corrida de la feria de San Isidro de Madrid

> Suspendida la corrida por la victoria de los Toros<

Madrid, sospesa la corrida: incornati tutti i toreri

http://www.repubblica.it/esteri/2014/05/21/news/madrid_toreri-86762575

En Madrid suspendida la corrida por la victoria de los toros. No ocurría desde hace 35 añosy ha ocurrido ayer en la plaza de toros de Las Ventas en el duódecimo combate de la Fiesta de San Isidro, el patrono de la capital española.

Los tres toreros comprometidos en los combates efectivamente han sido corneados así que la corrida ha sido suspendida por falta de matador.

http://www.leggilo.net/138046/tori-scatenati-per-la-prima-volta-in-35-anni-si-interrompe-la-corrida-3-matador-incornati-foto.html

Trátase de un evento muy raroy es solo la tercera vez en la historia de la Fiesta de San Isidro que se anula una corrida por la supremacía de los toros. Apenas después de una hora de espectáculo en la arena efectivamente los altavoces han anunciado la conclusión de la corrida después que dos toros habían encornado y herido a los tres toreros, mandándolos al hospital.

LA ARENA de Madrid empapada de sangre de los toreros esta vez. A 35 años del único precedente que destaca en la plaza de toros "Las Ventas",  ayer el espectáculo ha sido interrumpido por falta de matador. A las ocho de la tarde, tras apenas una hora de corrida, los altoparlantes de la instalación han anunciado la fin adelantada: los tres toreros han acabado en la enfermería en secuencia, heridos casi a muerte por solamente dos animales, ni siquiera uno por cabeza (de regla tocan dos toros a cada uno de los tres toreros).

Apenas los clarinetes marcaron el inicio de la tauromaquia, la tensión, entre el público, subió a las estrellas.

El primero a exhibirse ha sido David Mora, que esperó la salida de Deslío (así se llamaba el animal que le había tocado en suerte) de rodillas frente ala puerta de los toros (toriles), pero no logró engañar al animal con el capote (el paño grande) y el animal lo cogió en la espalda y luego rebotado en el aire varias veces como una pelota de tenis, hasta volver a caerse al suelo con la arteria femoral de la pierna izquierda cortada (sufrió una herida de 30 centímetros al quadricipital y otra en la axila).


https://www.youtube.com/watch?v=fh4EFiKLMEY&index=1&list=RDfh4EFiKLMEY

Mientras el público critaba horrorizado, Deslío actuaba con prudencia, probablemente asustado también él.

A matarlo fue el segundo matador del cartel, el sevillano Antonio Nazarè, acabado en la infermería poco más tarde.

El segundo toro de la noche, Fetèn, de hecho  golpeó a Nazaré lesionándole la rótula derecha,

Luego lo cogió repetidamente, haciéndolo voltear, el tercer matador, Saúl Jiménez Fortes, un joven torero de Malaga que fue atravesado mientras que se preparaba a matar con la espada.


< Feten >

Herido de muerte, dobla las patas y exhala el último suspiro, honrado por Jiménez, que, no obstante estaba herido y sangrante se puso de pie para tributar el honor de las armas y el aplauso del público, del que se había merecido, como Deslío, el reverente e incondicional respeto.

Con los tres protagonistas todos en la enfermería, y el cadáver de Fetén en el centro de la arena , al presidente de "Las Ventas" no le quedó que suspender la corrida posponiéndola para fecha por determinar.

http://video.corriere.it/spagna-incornati-tutti-toreri-sospesa-corrida-madrid/a472962e-e10d-11e3-90e5-e001228dc18c

Este vídeo, no consejable a menores y personas sensibles, expresa perfectamente la ídea y pretende ser un pequeño homenaje al estupendo juglar Hemingway y al periodista Clerici, a quien regaló el cuento estupendo de la muerte de "Romero" y de su gran "Amigo", del que "Deslío" y "Fetén" han parecido ser una reincarnación.

"Deslío"

Esta vez no se hizo tomar el pelo y ser engañado por un torero de pacotilla como el soberbio David Mora, que muy estúpidamente ha esperado su salida de rodillas frente la puerta de los toriles, escondiéndose debajo del capote.

El redivivo"Amigo"esta vez no se hizo engañar. Corrió a su encuentro a toda velocidad  y lo lanzó en el aire, dándole vuelta varias veces.

> Un castigo ejemplar y merecido por la enésima trampa <

La corrida no es un deporte en el sentido anglosajón de la palabra, es decir no es una competición o una tentativa de competición entre un toro y un hombre. Más bien una tragedia; la muerte del toro, que es declamada más o menos bien, por el toro y por el hombre conjuntamente y donde hay peligro para el hombre pero muerte cierta para el animal.

Así escribía Ernest Hemingway, tras haber presenciado a su primera corrida como repórter en España.

Sin embargo para comprender la fuerza y la resistencia mostrada por estos dos toros, ambos matados, hay que volver a leer poniendo atención el relato publicado en el diario "Repubblica" de Mauro Mitrotti, responsable de la campaña por la abolición de las corridas y la suspensión de cualquier fondo de apoyo.

"Transportados con largos viajes y sin comida ni agua, desde los pastos donde viven aproximadamente cuatro años de edad, hasta las arenas, antes de la corrida los toros a menudo se quedan a oscuras, golpeados, sometidos a purgas si no al suministro de drogas. Las puntas de los cuernos se desollan para que queden más sensible al dolor. Por encima de las pezuñas y en las patas del toro se esparce trementina y ácidos que queman, además de la vaselina en los ojos para ofuscarle la vista; en las narices y la garganta se le introduce tejido para impedir una respiración regular. Para agitarlo en contraste con su natural mansedumbre se le colocan alfiere en las carnes y en los testículos "

"Entrando en la arena el toro así pues ya está agotado, doliente y aterrorizado. La única cosa que se propone es buscar una salida. En cambio sólo es el inicio."

"Los picadores les clavan lanzas en el cuello, empujando a la matanza caballos sedados y turbados, que no raramente acaban destripados y de todo modo no llegan vivos al final de la temporada de toros. Luego hay las banderillas, rostros de acero que acaban de desgarrar los músculos dorsales del animal, a este puntoobligado a tener la cabeza baja: el color rojo de la muleta, el trapo del matador, sirve en realidad para esconder los chorros las salpicaduras de sangre que - quizás– impresionarían al público. Raramente el golpe decisivo del torero mata al toro al instante, y cuando le cortan las orejas como trofeo y lo arrastran al matadero casi siempre está aún consciente”

http://richiamo-della-foresta.blogautore.repubblica.it/2013/09/19/basta-fondi-europei-alla-corrida-non-sovvenzioniamo-lorrore/

Pero el martes 20 de mayo de 2014 en Madrid dos toros

< Deslío> y < Fetén >

Han conseguido éxito en la hazañ imposible, digna del legendario

"Caballero de la Mancha"


Se han desencadenado contra sus asesinos, los han desafiado y han

"ganado"

y por suerte no han matado a ninguno de los tres toreros y han sido matado en la misma arena, si no habrían  acabado mal las respectivas madres y sus hermanos de sangre, como ocurrió después cuando al torero Victor Barrios lo mató el toro.

< Lorenzo >

o muere en una corrida se sacrifica a la madre y la entera descendencia masculina. Las hembras de hecho quedan en la ganadería.

> Familia del toro que mató a Víctor Barrios pagará las consecuencias <

https://www.youtube.com/watch?v=RopJ04QsYD0

En el transcurso de una corrida del mes de julio de 2016 durante la fiesta dedicada a los toros, Lorenzo un toro negro salpicado de blanco, ha golpeado varias veces al pecho a Victor Barrios matándolo.

La tradición taurina exige que en caso de muerte del Torero, el toro vencedoren  en cambio de quedar suelto en libertad en los prados de su granja, lo matan  juntos a toda su familia o su casta, su

"reata"

como se denomina en el lenguaje taurino español

La vaca madre, llamada "Lorenza" como su hijo, habría sido sacrificada, si no hubiese ya muerto antes del combate.En cambio ha sido eliminado al único al único hermano.

"hermano del toro Lorenzo"

La Ganadería los Manos por otra parte lo ha confirmado, publicando en su perfil de facebook la siguiente nota:

‘En contestación a tantas preguntas que nos llegan en estos días, sobre el sacrificio de la madre y toda su familia del Toro Lorenzo, queremos aclarar que sus hermanos serán lidiados, sus hermanas seguirán dando productos en la ganadería y sus padres ya fueron sacrificados por su avanzada edad, antes de que pasará el fatal desenlace.
Muchas gracias a tod@s por el apoyo de estos días.’

Parece sinceramente una maldad injustificada, pero el hecho de haber matado al torero,Víctor Barrio es el primer caso en los últimos treinta años y la tradición taurina pretende ser respetada.

José Cubero, llamado ‘Yiyofue el último a ser matado en 1985  y la vaca, madre del toro Burlero, responsable del delito, fue sacrificada junto a toda la descendencia.

Exactamente como la vaca, madre del toro ‘Avispado’ que mata con una cogida al torero Paquirri en Pozoblanco.

En confirmación de esta tradición, en el Museo de Sevilla se exhibe la cabeza de ‘Islera’ madre del toro ‘Islero’, que mató al famoso Manolete en la Arena  de Linares en 1947.

Más de una cincuentena, desde el siglo XVIII hasta la actualidad

En los ultimos dos siglos han muerto una cincuentena de toreros por las heridas sufridas en las corridas, pero también un sinúmero de toros y toda su descendencia cuando lograban matar a su adversario, condenando a muerte la familia entera.

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Pero no siempre ha sido asì

¡Ha muerto el toro más temido de España!

De hecho en 2013 murió a los13 años en suhacienda, juntos con su mujer y sushijosel toro mástemido de España:

"Raton"

http://www.lasprovincias.es/v/20130807/valencia/toro-raton-como-20130807.html

Ratón en español es sinónimo de rata (topo en italiano). Dicho nombre  se le dió a un toro al nacer que después de un par de años se abría revelado como el más peligroso que nunca en toda España.

Seguramente este animal sobre vivió  a los innumerables retos gracias también a la elección hecha por su criador.

un tal  Gregorio De Jesùs, ex matador

http://www.abc.es/20110830/cultura-toros/abci-gregorio-jesus-garcia-entrevis

En el entorno se reconocía que, sieste super-toro ha sobrevivido, es por el hecho de que su criador decició hacerlo participar solamente en competiciones que no preveían muerte cierta, como por ejemplo: algunas corridas, encierros (osea carreras en las calles) o recortes (oseacuando el público corre en torno a una arena llena de obstáculos con el toro que lo persigue a lo loco).

En España Ratón era considerado como el toro asesino por excelencia, a pesar de su nombre, que le dieron de chico por su pequeño tamaño.


Sin embargo de adulto se reveló un animal indestructible y feroz. Generalmente tranquilo cuando se dejaba en los campos junto con los otros toros, pero en la arena  se desencadenaba.

En su carrera puede “tristemente” contar la muerte de tres ombre entre ellos un torero profesional y el herimiento de decenas de personas (obviamente nada en comparación con el número de toros que han sido matados por los hombres).

El "Ratón”atravesó su primer torero profesional a la edad de dos años sin matarlo y–hecho inusual– no lo mataron, ni tampoco a su madre y a sus descendientes, como lo exigía la tradición y eso fue solamente gracias a su criado que impedió la ejecución, volviéndolo a llevar rápidamente a la hacienda con su esposa y sus hijos (una veintena) y retirándolo por un tiempo de la circulación.

En  2008 ensartó y mató a un torero

y esta vez también no lo mataron.

Pero el haber matado al torero aumentó  su fama  en toda España, poniéndole la etiqueta de malo e imbatible.

Por esta razón consiguió éxito y con tal que estuviese presente en varios eventos  en seguida, los organizadores estaban dispuestos a pagar cifras muy altas, de hecho el toro era un celebridad.


En 2011 sin embargo causa la muerte (con varias cogidas) de un chico borracho, que participó en un evento sin que nadie se lo prohibiera considerando su estado.

Desde aquel momento el criador lo sacó de las escenas. Después de un tiempo aún se exhibió y dió espectáculo, pero en raras circunstancias y no tan emocionantes para el público.

Hace unos pocos días, a los trecesaños de edad ha fallecido por causas naturales, pero su recuerdo vivirá   realmente todavía por mucho tiempo: probablemente sus restos serán embalsamados.

http://www.ilfattoquotidiano.it/2013/03/26/spagna-raton-vendicatore-di-tori-muore-di-vecchiaia-e-viene-imbalasamato/543307/

Pero su fama continúa através de su descendencia.

"Ratoncito"

Uno de sus hijos reverdece la fama del padre, siguiendo sus huellase e del toro

"Civilón"

El toro amigo de los niños que vivía tranquilo en el campo y se dejaba acariciar.


Se cuenta que el toro Civilón inspiró al escritor Munro Leaf, para escribir el cuento

< Ferdinando el toro >