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La Basílica de Collemaggio

A los pies del macizo del Gran Sasso, en el valle del río Aterno, protegida por imponentes montañas, surge la ciudad de L’Aquila, ideada por Federico II, a pesar de que el diploma de su fundación fue emitido por su hijo Corrado IV en 1254, después de la muerte del padre, acontecida en 1250.

 


Cabe plantearse la posibilidad de que el verdadero inspirador oculto de esta ciudad hubiera podido ser en realidad un personaje famosísimo de la época que la historia oficial se ha encargado de hacer desaparecer, Fray Elías, sucesor de San Francisco en la guía de la Orden de los Frailes Menores, arquitecto y gran conocedor de las artes alquímicas, amigo y asesor de San Francisco y del propio emperador Federico, a quien aconsejaba en la construcción de castillos e iglesias, indicándole los lugares más adecuados en los que construir, a menudo sobre antiguas ruinas clásicas, como la Basílica de Asís, erigida en 1228, bajo su hábil conducción, a partir de las libere muratorie de la época, para salvaguardar el cuerpo de San Francisco.


Fray Elías, filósofo, alquimista y astrólogo, profundo conocedor del Ars Regia, del arte de construir edificios sagrados, intervino también en el complejo de Castel del Monte en Puglia, reestructurado en su actual forma octagonal sobre un antiguo castro romano proyectado por Vitruvio.



La ideada inspiradora era hacer de L’Aquila el nuevo Centro espiritual de la cristiandad, después de la caída de Jerusalén en la Pascua de 1244, de la que reproducía el mapa de forma especular. 

Pietro Angeleri, tras haber vivido largos años como un ermitaño en el monte Morrone, el 29 de agosto de 1294, aniversario del degüello de San Juan Bautista, es elevado al solio pontificio, tomando el nombre de Celestino V, después de haber entrado en la ciudad de  L'Aquila a lomos de un asno, como Jesús en Jerusalén.

Él aceptó y quiso ser coronado en la Basílica de Santa María de Collemaggio, que se hizo construir, cuando era aún monje, con la ayuda técnica y económica que le ofreció la  Orden de los Templarios, habiendo conocido a sus máximos exponentes durante su estancia en Lyón, durante el Concilio convocado en 1274 por el Papa Gregorio X, en el que consiguió evitar la supresión anunciada de su congregación, gracias precisamente al apoyo de los Templarios, que le acogieron en su encomienda y que fueron los inspiradores y los financiadores, a menudo ocultos, de esa "revolución" que fue "el arte gótico".


Para los antiguos constructores era de notable importancia la elección del Sitio en el que erigir un templo sagrado, debiendo ser dicho sitio rico en agua subterránea y contar con unas precisas características de vibraciones relacionadas con el magnetismo terrestre, que se concentra en particulares puntos, y la ciudad de L’Aquila es sin duda uno de ellos, existiendo una precisa línea magnética que parte desde Giza, pasa por Castel del Monte, atraviesa L'Aquila, seguidamente Chartes y Stonehenge, y prosigue hasta Terranova. Los Templarios, al igual que los Cistercienses, sabían que los antiguos pueblos conocían estos "caminos", y los puntos que, a nivel freático, podían garantizar un impulso energético adecuado para construir en ese espacio un templo para comunicar mensajes de carácter tanto religioso como científico.
Esta fuerza magnética era proporcionada por la superposición de los cursos de agua subterráneos, los cuales, alternándose con estratos rocosos freáticos, cumplían con la función de conductores de las fuerzas de la tierra.

Una vez determinado, como sucedió en el caso de la Basílica de Chartres en Francia, un sitio capaz de amplificar las fuerzas geomagnéticas (ley lines) y que además contaba con la presencia de un río subterráneo en el que fluía un agua purísima y altamente energética que parecía poseer las mismas propiedades energéticas y curativas que presentan las de Lourdes y Madjugorie, se estimó que era el lugar adecuado para erigir un Templo sagrado y
Centro anímico energético de vanguardia, síntesis de los estudios e investigaciones de los mejores arquitectos, físicos, matemáticos y astrólogos de la época y de los conocimientos de los maestros Comacinos, iniciados en el antiquísimo Arte Real.


Siguiendo unas precisas medidas áureas y cuidando hasta los particulares más mínimos, como las formas de las baldosas, las  columnas maestras de forma octagonal, o los >Tres 888< reproducidos en el suelo, se siguieron las mismas técnicas y el mismo simbolismo que se hallan presentes en Castel del Monte y en la Mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, edificada sobre las antiguas ruinas del Templo de Salomón.

En efecto, ambos edificios tienen una forma octagonal, que se corresponde, como sucede en otras construcciones tanto federicianas como cistercienses o templarias, con el símbolo de la resurrección, al ritmo perfecto de la armonía y de la felicidad que deriva de la conquista del Paraíso a través de un puente energético, que permite el paso entre el cielo y la tierra, porque el Ocho tiene un preciso valor simbólico, y no por casualidad el paraíso islámico es octagonal y el octágono es la figura intermedia entre el cuadrado de la materia y el círculo del Espíritu.

Según los neoplatónicos y los neopitagóricos, cuyas doctrinas supusieron una influencia para la cultura islámica y seguidamente también para a la cristiana, el origen del mundo brota de un círculo generado por dos cuadrados girados 45° con respecto a sus ejes, de los que se deriva precisamente la figura del ocho, uno de los principales símbolos esotéricos del arte y de la tradición cristiana e islámica, ya que representa "el mundo intermedio" entre "la circunferencia del cielo" y "la mole cuadrada de la tierra" e indica simbólicamente "el punto de suspensión de la manifestación a nivel humano", desde el que siempre se puede volver a partir hacia "el nivel divino", hacia el infinito, representado precisamente con un ocho tumbado sobre la tierra, que el hombre deberá volver a poner en posición vertical.   

La construcción de estos Sitios tenía, pues, la finalidad de definir formas perfectas del espacio y de la mente en una relación de llenos y vacíos que debían crear unos particulares procesos interiores con efectos de fortalecimiento y de potenciación de los procesos vitales y de desarrollo de la parte energética y espiritual, transformando las capacidades normales de los sentidos y de la percepción del tiempo y del espacio y permitiendo así superar las limitaciones de la existencia y lograr interactuar, a través del cuerpo astral purificado, con los mundos que nos rodean.
Collemaggio fue construida con los mismos criterios ya experimentados en otros sitios, pero jamás habría podido alcanzar la altísima potencialidad requerida si sus constructores, modernos ingenieros electrónicos, no hubiesen adoptado ciertas medidas necesarias e indispensables.

La experiencia ya había demostrado que era necesario crear unos "filtros" capaces de absorber la energía más sutil, que se concentraba en el lugar una vez consagrado ritualmente, para poderla dosificar y hacerla humanamente sostenible y asimilable.

Algunas imágenes o símbolos esculpidos en determinados puntos neurálgicos de las columnas y del suelo, además de ciertos ornamentos colocados en sectores precisos de las paredes, servían para recoger y hacer que girara de manera correcta la energía telúrica dentro del Sitio y en todo su perímetro, pero estos ya experimentados elementos de piedra, hierro o vidrio, eran totalmente inadecuados para soportar esa distinta, particular energía cósmica a niveles atómicos que se concentraba en las personas que se encontraran dentro de la Basílica en los momentos en los que se practicaban ceremonias o ritos sagrados, sobre todo en aquellas ocasiones en las que alguien, consciente o inconscientemente, decidía recorrer el sendero polícromo compuesto sobre el suelo y superar los 7 portales, activando ese específico circuito electromagnético.

Mientras que en Castel del Monte se realiza un sitio con forma octagonal, ejemplo de un atento estudio matemático basado en el número > 8 < , en Collemaggio, desarrollando el valor simbólico del ocho sobre el suelo, este número se representa a través de 6 centros concéntricos, >Tres 888<.


La Basílica, de cinco ejes semi-octagonales, se presenta con una planta arquitectónica rectangular, alargada hasta el ábside; una nave central y dos naves laterales, que prosiguen por toda la longitud de la Iglesia, alineadas con las 2 naves laterales.



A la derecha y a la izquierda del ábside están presentes dos capillas que contienen los mausoleos del Papa Celestino V y de Giovanni Bassando da Besançon.


La nave central está recorrida por dos órdenes de siete columnas octagonales. A estas se añaden otras dos más grandes a la derecha y a la izquierda de forma compuesta bi-lobulada, que se derrumbaron junto con el techo durante el terremoto del 6 de abril.



El suelo está subdividido en siete espacios, señalados por líneas rojas,



más allá de los cuales están representados 6 centros concéntricos, que forman

>Tres 888<



La  disposición de los pasillos, la superposición cromática del suelo y la disposición de los azulejos, que cambian de dibujo y de forma al final de cada serie de columnas octagonales, parecen recrear y volver a recorrer la disposición  y la composición geológica freática del subsuelo.




En el suelo parece como si se hubiera impreso en la piedra un circuito activado constantemente por las corrientes energéticas de la tierra, donde el hombre, al atravesarlo con su estatura erecta, forma una antena receptora y transmisora que crea el justo puente de conexión con las vibraciones cósmicas, lo que le permite iniciarse, en caso de que decida emprender este camino energético, hacia un progresivo

> proceso de purificación <


En Collemaggio, de hecho, se realizó un sistema heliocéntrico, capaz de funcionar con el mismo criterio que los modernos superconductores  – ideados para transmitir millones de datos e imágenes a la velocidad de la luz – de manera que se concentren las energías bio-psíquicas de aquellos que deciden iniciarse en el camino de la búsqueda interior, ayudándoles a liberarse progresivamente de los bloqueos que las retienen.

Pues bien, esta potentísima (y única en su género) central de aceleración de las células humanas, ideada para permitir que todo aquél que estuviera dispuesto pudiera recibir estas particulares y potentísimas energías cósmicas, se ha mantenido durante siglos sapientemente apagada y guardada en su "cofre". 



El techo ha sido rebajado, las columnas octogonales han sido revestidas, el símbolo de los >Tres 888< queda intencionalmente escondido por los bancos para los fieles, el laberinto está desmontado y parcialmente cubierto por el revestimiento barroco que cubría la columna  dominante.
Hasta 1970 no se eliminó la estructura barroca, y ello gracias a la tenacidad del Conservador de las Bellas Artes, el arquitecto M. Moretti, que se vio obligado a suspender las obras y que murió de pena por las increíbles resistencias opuestas por un ambiente poco propenso a aceptar el restablecimiento de la estructura original.
Esta torpe tentativa y otras más recientes han sido frustradas, a pesar de esta obra de desconocimiento y de infravaloración de alcance histórico, ético y espiritual de la Basílica de Santa María de Collemaggio, tan poco conocida y frecuentada, la cual entraña secretos que seguramente han sido tenidos en cuenta por la Iglesia de Roma, que se guarda bien de difundir hasta las simples imágenes del Laberinto, siempre cubierto por bancos y que ha estado a punto de ser desmantelado varias veces.

 Es suficiente con hojear las publicaciones ofrecidas a los visitantes de la Basílica, de las que se han extraído las fotos del interior de la nave antes y después de las obras de restauración.



Tampoco los vídeos que pueden encontrarse en internet prestan la más mínima atención a los >Tres 888< y sólo muestran velozmente el "Laberinto".
Los hay que ni siquiera muestran esto. Sólo buscando con atención entre los Sitios se consigue encontrar una foto que muestre de manera clara los

>Tres 888 <



Pero quizás el secreto más importante se esconde y se confunde con una ceremonia, la Perdonanza, que se celebra todos los años y que ha cobrado un cariz más folclórico que altamente espiritual, tal y como era en las intenciones de su ilustre y olvidado creador.

 


Corazón a Corazón  

Abogado Giovanni Salvati

Un hombre no puede cambiar el mundo

pero puede difundir un mensaje

que puede cambiar el mundo





C’è da chiedersi se il vero ispiratore occulto di questa città sia stato un personaggio famosissimo all’epoca, fatto sparire dalla storia ufficiale, Frate Elia, successore di San Francesco alla guida dell’Ordine dei Frati Minori, architetto e fine conoscitore delle arti alchemiche, amico intimo e consulente del beato Francesco e dello stesso imperatore Federico, che consigliava nella costruzione di castelli e di chiese, indicandogli i luoghi più adatti, spesso sopra antiche vestigia classiche, come  la Basilica di Assisi, eretta nel 1228, sotto la sua abile guida, dalle libere muratorie dell’epoca, per custodire il corpo di San Francesco.


Frate Elia
, filosofo, alchimista ed astrologo, profondo conoscitore dell'Ars Regia, dell'arte di costuire edifici sacri, intervenne anche sul complesso di Castel del Monte in Puglia, ristrutturato nell’attuale forma ottagonale su un antico castro romano progettato da Vitruvio.




L’idea ispiratrice era di fare dell'Aquila il nuovo Centro spirituale della cristianità, dopo la caduta nella Pasqua del 1244 di Gerusalemme, di cui riproduceva la pianta in modo speculare. 

Pietro Angeleri, dopo avere vissuto per anni come un eremita sul monte Morrone, il 29 agosto 1294, anniversario della decollazione di San Giovanni Battista, venne elevato al soglio pontificio, assumendo il nome di Celestino V, dopo essere entrato nella città del L'Aquila in groppa ad un asino, come Gesù a Gerusalemme.

Egli accettò e volle essere incoronato nella Basilica di S. Maria di Collemaggio, fatta costruire, quando era ancora monaco, con l’aiuto tecnico-economico offertogli dall’Ordine dei Templari, di cui aveva conosciuto i massimi esponenti nel Suo soggiorno a Lione, durante il Concilio indetto nel 1274 dal Papa Gregorio X, in cui era riuscito ad evitare la soppressione annunciata della Sua congregazione, grazie proprio al sostegno dei Templari, che l’avevano ospitato nella loro commenda e che sono stati gli ispiratori ed i finanziatori, spesso occulti, di quella "rivoluzione" che fu "il gotico".


Per gli antichi costruttori era di notevole importanza la scelta del Sito dove erigere un  tempio sacro, che doveva essere ricco di acqua sotteranea  e con precise caratteristiche vibrazionali legate al magnetismo terrestre, che si concentra in particolari punti  e la città dell'Aquila è certamente uno di questi, esistendo appunto una linea magnetica che parte da Giza, passa per Castel del Monte, attraversa l'Aquila, poi Chartes e Stonehenge, proseguendo fino Terranova, ed i Templari, come del resto i Cistercensi, sapevano che gli antichi popoli  conoscevano queste "strade", e i punti che, a livello freatico, potessero garantire un impulso energetico adeguato a costruirvi un tempio per comunicare messaggi sia religiosi che scientifici.
Questa forza magnetica era fornita dalla sovrapposizione dei corsi d'acqua sotterranei, che, alternati a strati rocciosi freatici, assolvevano alla funzione di conduttori delle forze della terra.
Una volta individuato, come nella Basilica di Chartres in Francia, un sito capace di amplificare le forze geomagnetiche (ley lines), anche per la presenza di un fiume sotterraneo, in cui scorre un’acqua purissima ed altamente energetica, che, analizzata, sembra possedere le stesse proprietà energetiche e curative di quelle di Lourdes e di Medjugorie, venne deciso di realizzare un Centro animico energetico all’avanguardia, sintesi di studi e ricerche dei migliori architetti, fisici, matematici ed astrologi dell’epoca e di maestri comacini, iniziati all’antichissima Arte Regia.



Seguendo precise misure auree e curando ogni minimo particolare, dalle forme delle piastrelle alle colonne portanti di forma ottagonale,ai >Tre 888< riprodotti sul pavimento sono state seguite le stesse tecniche e lo stesso simbolismo, che si riscontrano a Castel del Monte e nella Moschea di Al Aqsa a Gerusalemme, edificata sulle antiche rovine del Tempio di Salomone.

Ambedue questi edifici hanno infatti forma ottagonale, che corrisponde, come in altre costruzioni sia federiciane che circestensi e templari, al simbolo della resurrezione, al ritmo perfetto dell'armonia e della felicità, che deriva dalla conquista del Paradiso attraverso un ponte energetico, che consente il passaggio tra cielo e terra, perché l’Otto ha una precisa valenza simbolica e non a caso il Paradiso islamico è ottagonale e l’ottagono è la figura intermedia tra il quadrato della materia ed il cerchio dello Spirito.

Presso i neoplatonici ed neopitagotici, le cui dottrine influenzarono la cultura islamica e questa a sua volta quella cristiana, l'origine del mondo scaturirebbe da un cerchio generato da due quadrati rotanti di 45° rispetto ai propri assi, da cui deriva appunto la figura dell'otto, uno dei principali simboli esoterici dell'arte e della tradizione cristiana ed islamica, in quanto, rappresenta "il mondo intermedio" tra "la circonferenza del cielo" e "la mole quadrata della terra" ed indica simbolicamente "il punto di arresto della manifestazione a livello umano", dal quale si può  sempre ripartire verso "il livello divino", verso l'infinito, raffigurato appunto con un otto coricato sulla  terra, che spetta all'uomo riportare in posizione verticale.   

La costruzione di questi Siti aveva quindi lo scopo di definire forme perfette dello spazio e della mente in un rapporto di pieni e di vuoti, che dovevano creare particolari processi interiori con effetti di rafforzamento e di potenziamento dei processi vitali e di sviluppo della parte energetica-spirituale, mutando le normali capacità dei sensi e la percezione del tempo e dello spazio e quindi consentendo di superare le limitazioni dell'esistenza ed interagire, attraverso il corpo asrtrale purificato, con i mondi che ci circondano.
Collemaggio è stata costruita con gli stessi  criteri già sperimentati in altri siti, ma non avrebbe mai potuto raggiungere l'altissima  potenzialità rischiesta, se i costruttori, moderni ingegneri elettronici, non avessero adottato alcuni necessari ed indispensabili accorgimenti.

L'esperienza aveva infatti dimostrato come fosse necessario creare dei "filtri" capaci di assorbire l'energia  più sottile,  che si concentrava  nel luogo, una volta ritualmente consacrato, per poterla dosare e renderla umanamente sostenibile ed assimilabile.

Alcune immagini o simboli scolpiti  su determinati punti nevralgici delle colonne e del pavimento, oltre ad ornamenti posti in precisi ambiti delle pareti, servivano a raccogliere e far ruotare in modo corretto l'energia tellurica all'interno e nel perimetro del Sito, ma  questi  già sperimentati elementi in pietra, in ferro od in vetro, erano assolutamente inadatti a reggere la diversa e particolare energia cosmica a livelli atomici attratta e concentrata su coloro che erano all'interno della Basilica nei momenti in cui venivano praticate cerimonie o riti sacri, sopratutto quando qualcuno, consciamente od inconsciamente, decideva di percorrere il sentiero policromo composto sul pavimento  e di superare i 7 portali,  attivando  lo specifico cicuito elettromagnetico.

Mentre a Castel del Monte venne realizzato un sito a forma ottagonale, esempio di un attento studio matematico centrato sul numero  > 8 < a Collemaggio, sviluppando la valenza simbolica dell'otto sul pavimento, vengono rappresentati, attraverso 6 centri concentrici, >Tre 888<.

La Basilica,
a cinque assi semiottagonali, si presenta con un impianto architettonico rettangolare, allungato fino all'abside; una navata centrale e due navate laterali, che proseguono per tutta la lunghezza della Chiesa, allineate alle 2 navate laterali.



A destra ed a sinistra dell'abside, sono presenti due cappelle contenenti i mausolei di Papa Celestino V e di Giovanni Bassando da Besançon.


La navata centrale è percorsa da due ordini di sette colonne ortogonali. A queste se ne aggiungono altre due più grandi a destra ed a sinistra di forma composita bi-lobata, che sono crollate insieme al tetto durante il terremoto del 6 aprile.



Il pavimento
è suddiviso in sette spazi, segnati da linee rosse,



oltre i quali sono raffigurati 6 centri concentrici, che formano >Tre 888<







La disposizione dei corridoi, la sovrapposizione cromatica del pavimento e la disposizione delle piastrelle, che cambiano disegno e forma al termine di ogni serie di colonne ortogonali sembrano ridisegnare e ripercorrere la disposizione e la composizione geologica freatica del sottosuolo.



Sul pavimento sembra sia stato stampato sulla pietra un circuito che viene costantemente attivato dalle correnti energetiche della  terra, dove l'uomo, attraversandolo, con la sua statura eretta, forma un'antenna ricevente e trasmettente, che crea il giusto ponte di collegamento con le vibrazioni cosmiche, cosa che gli consente di avviarsi, se decide di intraprendere questo percorso energetico, verso un progressivo processo di purificazione.


A Collemaggio è stato infatti realizzato un sistema eliocentrico, capace di funzionare alla stregua dei moderni superconduttori -ideati per trasmettere milioni di dati e di immagini alla velocità della luce- in modo di concentrare le energie bio-psichiche di coloro che intendono avviarsi nel cammino della ricerca interiore, aiutandoli a liberarsi progressivamente dai blocchi che le trattengono.

Ebbene  questa potentissima ed unica nel suo genere centrale di accelerazione delle cellule umane, ideata per consentire a chiunque fosse pronto e disposto a ricevere queste particolari e potentissime energie cosmiche, è stata per secoli scientemente spenta e chiusa nel suo "scrigno".



Il soffitto è stato abbassato, le colonne ottagonali ricoperte, il simbolo dei >Tre 888< volutamente nascosto dalle panche per i fedeli, il labirinto smontato e parzialmente coperto dal rivestimento barocco che ricopriva la sovrastante colonna.
Solo nel 1970 la struttura barocca è stata eliminata, grazie alla tenacia del Sovrintendente alle Belle Arti, Arch. M. Moretti, costretto a sospendere i lavori e morto di crepacuore per le incredibili resistenze di un ambiente poco propenso ad accettare il ripristino della struttura originale.
Questo maldestro tentativo ed altri più recenti sono stati sventati, nonostante quest'opera di misconoscimento e di sottovalutazione della portata storica etica e spirituale della Basilica di Santa Maria di Collemaggio, cosi poco conosciuta e frequentata, la quale porta con se segreti sicuramente tenuti in gran conto dalla Chiesa di Roma, che si guarda bene di diffondere anche le sole immagini del Labirinto, sempre coperto da panche e che più volte si è cercato di smantellare.



Basta scorrere le pubblicazioni offerte ai visitatori della Basilica, da cui sono state tratte le foto dell'interno della navata  prima e dopo i restauri.



Anche i filmati che si trovano su internet non pongono la minima attenzione ai >Tre 888< e mostrano velocemente il solo "Labirinto".
Alcuni nemmeno quello. Solo cercando con cura tra i Siti, si riesce a trovare una foto che mostri in modo chiaro i >Tre 888.<



Ma forse il segreto più importante si nasconde e si confonde con una cerimonia, la Perdonanza, che si svolge ogni anno e che ha assunto un aspetto più folcloristico, che altamente spirituale, come era nelle intenzioni del Suo illustre e dimenticato ideatore.


Cuore a Cuore



Un uomo non può cambiare il mondo

ma può diffondere un messaggio                                                                  
che può cambiare il mondo