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El Secreto de los tres 888

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La Basílica de Collemaggio es un ejemplo de un verdadero estudio matemático en el que el número 8 es la base de un atento juego de simetrías mágicas, como sucede en la tradición islámica y también en la china.

El edificio está perfectamente orientado y es una construcción rica en referencias astrales y en significados simbólicos que lo reconducen a una de las más significativas expresiones de la cultura medieval más selecta, relacionada con la tradición esotérica de los templarios y de las sectas iniciáticas, con  los Misterios de Oriente y sobre con las sectas de la cuenca del mediterráneo, que encontró con los primeros egipcios, con los griegos y con los romanos la máxima expresión esotérica que llevó a la construcción de numerosos Templos sagrados de forma octogonal, como el Templo de Tholos de Epidauro del 360 a.c. o el de Aristarco en Samos del 320 a.c. o aquéllos más recientes y todavía operativos, como

Castel del Monte en Puglia, en el que la estrella de ocho puntas alcanza su máxima expresión simbólica.



Pero también es conveniente recordar que las figuras geométricas constituidas por el octágono y por la estrella de ocho puntas, presentes en las iglesias cristianas e islámicas, no se limitan a representar un símbolo mandálico, sino que representan el camino del mundo terrenal al celestial, un simple "dibujo" trazado en el suelo o en objetos consagrados, con valores genuina y exclusivamente simbólicos.
De hecho, estas figuras geométricas se han proyectado en su estructura octogonal porque los maestros fabricantes habían podido constatar – una vez que las hicieron operativas – que esta particular forma favorecía realmente el contacto directo entre el mundo visible y el invisible, convirtiéndose en un efectivo anillo de conjunción entre el cielo y la tierra, entre lo divino y lo humano, "un puente" que, equilibrando las dos distintas energías, permitía
"el intercambio energético".


Eran "la clave", la combinación secreta, para abrir "el portal de acceso".(3)

La potente energía electromagnética liberada por estos templos, de hecho, mostraba unos efectos significativos en aquellas personas que estaban predispuestas y listas para utilizarla.

Estos Sitios, una vez energizados y puestos en funcionamiento, actuaban interiormente en algunos procesos vitales, estimulando unas específicas glándulas endocrinas (o chakras) y generando en el individuo o en el grupo que entraba directamente en contacto un fortalecimiento y una potenciación de dichas glándulas, ayudándoles así a re-normalizar el proceso vital y procurando, casi siempre a nivel inconsciente, una progresiva regeneración espiritual.

Una vez determinado, como en la Basílica de Chartres en Francia, un sitio capaz de amplificar las fuerzas geomagnéticas (ley lines), dicho sitio debía de ser rico en aguas subterráneas y estar dotado de unas precisas características vibracionales relacionadas con el magnetismo terrestre.

La Colina de Collemagio en L’Aquila presentaba estas características gracias a la presencia de un río subterráneo en el que fluye un agua purísima y altamente energética la cual, una vez analizada, parece poseer las mismas propiedades energéticas y curativas que presentan las de Lourdes y Madjugorie, por lo que se estimó que era el lugar adecuado para erguir un Templo sagrado y Centro anímico energético de vanguardia, síntesis de los estudios e investigaciones de los mejores arquitectos, físicos, matemáticos y astrólogos de la época y de los conocimiento de los maestros Comacinos, iniciados en el antiquísimo Arte Real.  

El suelo se subdivide en siete espacios, señalados con líneas rojas, además de los cuales se representan 6 centros concéntricos, que forman
Tres >888<.



La  disposición de los pasillos, la superposición cromática del suelo y la disposición de los azulejos, que cambian de dibujo y de forma al final de cada serie de columnas octogonales parecen recrear y volver a recorrer la disposición  y la composición geológica freática del subsuelo.

En el suelo parece como si se hubiera impreso en la piedra un circuito activado constantemente por las corrientes energéticas de la tierra, donde el hombre, al atravesarlo con su estatura erecta, forma una antena receptora y transmisora que crea el justo puente de conexión con las vibraciones cósmicas, lo que le permite iniciarse, en caso de que decida emprender este recorrido energético hacia un progresivo proceso de purificación, entrando en un "cofre" que muestra una sabiduría milenaria.
Michele Proclamato, en un artículo publicado en Nuova Aquila, nos muestra una foto del suelo de Collemaggio, en la que, si se observa con atención, aparecen “tridimensionalmente” cubos , tetraedros y rombos bicromáticamente ensamblados de forma maravillosa cuyo significado simbólico aún sigue envuelto en la oscuridad, como el de las "Tres Torres", en el que dos de ellas (nuevas Torres de Pisa ) penden hacia la central.

En Colemaggio, de hecho, se realizó un sistema heliocéntrico, capaz de funcionar con el mismo criterio que los modernos superconductores  – ideados para transmitir millones de datos e imágenes a la velocidad de la luz – de manera que se concentren las energías bio-psíquicas de aquellos que deciden iniciarse en el camino de la búsqueda interior, ayudándoles a liberarse progresivamente de los bloqueos que las retienen.



Los antiguos constructores, sin embargo, no obraron exclusivamente como experimentados ingenieros psicofísicos, sino también y sobre todo como iniciados en el Arte Real”, confiando a las piedras del suelo el mensaje más grande que jamás haya sido dado al hombre, el expresado por la cuadratura del círculo.

Las losanges blancas y rojas, que se desarrollan en 5 rectángulos (el 5 representa a María), tienen  unas proporciones particulares, porque cada piedra puede inscribirse en la superficie dada por dos círculos de igual superficie, con el centro del segundo que se posiciona sobre la circunferencia  del primero, formando el símbolo de la "vescica piscis".

La superficie de las losanges expresa, pues, la idea de que se atraviesa el agua, dominando las pasiones; que se camina en un recorrido de purificación, en el que la losange, como el cuadrado, simboliza la materia, o sea, el aspecto de las emociones y de las sensaciones, que son controladas y dirigidas en la justa dirección, afrontándolas y controlándolas. Pero si humanamente este control no está aún a nuestro alcance, no se nos permite ir más allá y superar el  5° nivel, el quinto portal.


Por lo tanto, no es una casualidad que se haya escogido el 5° nivel para plantear al adepto su elección de proseguir o detenerse y suspender el recorrido, regresando a niveles sostenibles para su organismo y su psique.



El > 5 < representa, en efecto, al hombre, pero al mismo tiempo simboliza el Universo, la Voluntad Divina, la cual aspira sólo al orden y a la perfección. El 5 es la mitad del  > 10 < y desempeña un papel de mediación entre el Cielo y la Tierra, el punto en el que las energías celestes se encuentran y donde se manifiesta el 5° elemento, el éter, esto es, la energía divina.
El uso preciso de los números y de las formas de este pasadizo está señalado en el suelo, donde, al final de los cinco primeros planos, el dibujo formado por las losanges da paso a una cruces rojas, iguales que las que ornamentan  la fachada de la Basílica.  

.[3]La cruz simboliza la unión del cielo y de la tierra, la esperanza del encuentro entre la dimensión de la materia (horizontal) y el cielo (vertical).

En Collemaggio este encuentro está representado por la colocación de una piedra distinta, colocada en el centro del tramo con las cruces, en la que aparece una cruz-flor,  "un ónfalo" en el que los lados extremos de los cuatro lados tienen una evolución circular para mostrar que la cruz en ese punto está girando y siguiendo el movimiento de la Creación bajo el empuje de fuerzas opuestas, encuentro-desencuentro que induce precisamente a la cruz a girar hasta convertirse en una cruz  unciforme y seguidamente en un círculo, como los seis que forman los siguientes
TRES >888<.

Es la piedra filosofal de los alquimistas, que permite que la materia se transforme de impura en pura. Este antiquísimo símbolo ha sido colocado, con conocimiento de causa, precisamente en el centro de la nave, en el centro de la Iglesia, donde en la pared Norte está “la Puerta Santa", el punto de encuentro que permite que el hombre vaya

más allá del quinto nivel (el terrenal), más allá del límite determinado por la dimensión en la que está anclada nuestra  consciencia, atravesando el umbral entre las dos dimensiones.
Señala que en ese punto aquél que haya decidido emprender un camino evolutivo vivirá la experiencia de una muerte – renacimiento -, entrando directamente en el paño funerario para después resurgir; sábana funeraria que, a través de cruces idénticas a las dibujadas en la fachada, recuerda los nudos de la parte central de la sábana sindónica, actualmente conservada en Turín.

Camino Iniciático

Es un camino iniciático en el que una persona se introduce en un ambiente de frecuencia alta y magnetismo bajo en el que la energía polarizada de los símbolos y de los dibujos fluye a través de 7 áreas bien definidas, delimitadas por 6 distintas líneas y símbolos distribuidos en el suelo, estimulando siete distintos centros (o chakras) de manera tal que esa persona queda sometida a un progresivo y cada vez más intenso influjo energético en los puntos neurálgicos de su cuerpo, lo que le permite alcanzar estados de progresiva y cada vez más intensa toma de consciencia y acceder al laberinto formado por tres ochos >888< al final de la nave, donde, a través de un recorrido formado por una serie de círculos concéntricos, los centros motores se llevan al máximo nivel energético sostenible, después de haberlos hecho girar en el sentido contrario al de las agujas del reloj, para permitirles así entrar en contacto con energía a la máxima potencia.

En esta última fase, a través del encuentro y el intercambio energético entre el polo positivo y el negativo, que todo individuo (hombre y mujer) lleva en sí – incluso con roles invertidos – se realiza el >Rebis< la unión entre dos opuestos, el encuentro entre la energía solar (fuego - masculino) y la lunar (agua - femenino), las místicas nupcias  del Rey y de la Reina, el matrimonio alquímico, de cuya unión nacerá un hijo, el muchacho interior, (el puer aeternus, el Cristo), la resurrección espiritual del hombre del agua y del fuego, que representa la perfección espiritual alcanzada por el alquimista a través de la Vía de la Gran Obra



Una vez alcanzado este máximo nivel, el iniciado, al encontrarse preñado de "energía prima", inevitablemente alcanzaba un punto en el que “se revolucionaba demasiado” y entonces se le invitaba a que entrara en el laberinto situado a la derecha, bajo la primera columna (derrumbada durante el terremoto) enfrente de la nave central, que servía como estancia de compensación, permitiendo a quien hubiera superado la prueba regresar a los niveles energéticos sostenibles por su sistema psico-corporal. Las células del iniciado, en efecto, cuando los trabajos rituales se habían desarrollado con eficacia y con una particular intensidad, se veían sometidas a un profundo esfuerzo y a una profunda aceleración, la cual debía ser reequilibrada y reducida a los niveles normales, exactamente como sucede en las inmersiones profundas prolongadas.




El buceador, si quiere evitar embolias,
debe permanecer durante un rato más o menos largo
a pocos metros de la superficie del mar.



Pero esta potentísima (única en su género) Central de aceleración de las células humanas, ideada para permitir a cualquiera   - una vez que se hubiera purificado en cuerpo y en espíritu (véase Perdonanza) -  que estuviera preparado y dispuesto a recibir estas particulares y potentísimas energías cósmicas, de hecho, fue sapientemente apagada.

- Hasta 1970 el techo se ha rebajado; las columnas octogonales han sido recubiertas; el laberinto ha sido desmontado y parcialmente cubierto por el revestimiento barroco que recubría la columna  dominante.
- en 2006, con la publicación de los libros de M.G. Lopardi [2] y de M.Proclamato [5] sobre el "Secreto de las Tres Octavas" se ha llegado incluso a intentar cubrir con paneles de madera el dibujo de los > Tres ocho < y el 7° campo.
- Hasta el 6 de abril de 2009 a las 3,32 horas, el Símbolo de los > Tres 888 < ha seguido intencionalmente escondido por los bancos para los feligreses.

- El acceso al río subterráneo se ha bloqueado y se ha ocultado, de manera que nadie pueda acercarse y recoger el agua purísima que, tras haber sido analizada, parece poseer las mismas propiedades energéticas y curativas que las de Lourdes y Madjugorie.


- El Secreto de los > Tres 888 < dirigido a transformar "el cuadrado de la materia en el círculo del Espíritu", ha permanecido de esta manera, como en muchas catedrales góticas, intencionalmente escondido y olvidado en la piedra.



Corazón a Corazón

Un hombre no puede cambiar el mundo
pero puede difundir un mensaje
que puede cambiar el mundo


NOTAS:
[1] Prospero Calzolari:
Massoneria, Francescanesimo, Alchimia.  (SeaR Edizioni).
[2]
Maria Grazia Lopardi
I Templari ed il Colle Magico di Celestino. (Ediz. Barbera)
[3]
Giannandrea Capecchi - Maria Grazia Lopardi:
Notre Dame di Collemaggio, Conoscenze e misteri degli antichi costruttori. (1a Edición Il Ternario, agotada;2a Edición. Le Mediterranee.)
[4]
Eddy Seferian
La Grande Opera. Ed. Anima
[5]
Michele Proclamato
Il segreto delle Tre Ottave (ed. MelchisedeK)
L'OTTAVA - La scienza degli Dei (ed. MelchisedeK)